¡Solo faltas tú!
Un colegio público en el corazón de Fuengirola, donde cada niño y niña encuentra su lugar para crecer, aprender y crear recuerdos que duran toda la vida.
Situados en Fuengirola (Málaga), a pocos metros del Mar Mediterráneo, con el Castillo Sohail al oeste y la desembocadura del Río Fuengirola muy cerca.
Dos edificios: el principal para Primaria y uno específico para Infantil, con amplios patios, pista polideportiva y zonas verdes que dan aire limpio a todo el barrio.
Nuestro alumnado representa una gran diversidad de nacionalidades y culturas. Esta riqueza es uno de nuestros mayores valores y la trabajamos cada día en el aula.
"Mi colegio ocupa la parte central de la imagen, como no, la más importante. Parece un pulmón de la ciudad, porque cuenta con muchos árboles que la renuevan con aire limpio."
— Zayd Dsouli, alumno de 6º de PrimariaEn este paisaje urbano se ve una ciudad llamada Fuengirola. Dentro del conjunto, se puede observar un cielo muy claro y apenas sin nubes en un maravilloso día de sol. Las aves pasan el tiempo volando por encima del mar, que con sus tonos azules atrae a los bañistas y a los pesqueros para capturar algunos peces en sus aguas cristalinas. Al fondo se aprecian unas montañas con forma triangular que invitan a dar un paseo en ellas.
A vista de pájaro, el cielo se aprecia claro y apenas sin nubes, en un maravilloso día de sol que disfruto con mis amigos a la hora del recreo. Cuando está triste se pone gris y las nubes llorando no nos dejan salir al patio y nos quedamos en clase con nuestros compañeros. En los atardeceres, el maravilloso cielo toma tonos morados, anaranjados y azulados, enamorando a la gente e invitándola a presenciar su anochecer en el mar.
Al fondo se pueden ver unas montañas que protegen a la ciudad como si fuera su hija y que, curiosamente, parecen jorobas de camellos que invitan a pasar el día en familia o con amigos, disfrutando de sus maravillosos parajes y paseando por sus senderos, en los que se pueden encontrar numerosos animales y diversidad de plantas que viven en equilibrio.
En una de esas casas vivo yo. A diario me levanto temprano y, mientras hago mis rutinas, empiezo a escuchar el bullicio que se forma cuando los más pequeños llegan a la guardería que hay junto a mi casa. Cuando me pongo los zapatos salgo con mi mochila a la calle y tomo camino a la escuela. En el trayecto, coincido con otros niños y niñas que también acuden alegremente a sus colegios.
Ha llegado mi último curso en El Tejar, del que me llevo numerosos recuerdos. He pasado muchos años de mi vida en mi Colegio y he vivido experiencias que nunca olvidaré. Lo echaré de menos, por eso voy a disfrutar mi último año al máximo y, quién sabe, quizá alguno de nosotros se convierta en la primera persona en llegar a Marte.
Zayd Dsouli
Alumno de 6º de Primaria · CEIP El Tejar